El grado 0 de Aries: el regreso al Origen
- Marialma

- hace 2 días
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En estos tiempos caóticos, de movimientos únicos, agresivos, que parecen espontáneos, no pensados, no puedo evitar mirar el cielo para buscar respuestas, entender, profundizar, dar sentido, otorgar significado al símbolo. Hay algo en este momento que no se deja ignorar.
Estamos en un momento bisagra como lo es el año 2026. Un año donde Neptuno dejó Piscis después de 14 años y pasó a Aries luego de 165 años recorriendo el zodíaco. A esto se suma Saturno, encontrándose ambos en el grado 0 de Aries, sin precedente de tiempo para este grado puntual.
Estos son datos muy técnicos, pero el grado 0 de Aries está alineado al Nodo Norte de las cartas dracónicas. Es el grado de inicio, siendo que en la antigüedad la idea era que el mundo fue creado en el equinoccio de primavera, siendo este el punto en el que renace y se renueva todo. Pero este grado 0 también representa el punto de inicio del zodíaco arquetípico, llevándonos al instinto primordial, el intuitivo, y la conexión con el Origen.
Para la Gnosis el Origen es la chispa divina, la esencia primordial que anima al ser, esa expresión incognoscible. Esa es la chispa vital, la que nos mueve como humanos a avanzar, pero no hay que pensarlo de forma tan material como ambición, logros, metas o deberes. Podríamos hablar del Deseo. Ese Deseo vital que nos recorre, que nos es único a cada quien, que no puede copiarse, duplicarse, fingirse. El que insiste, incluso cuando todo alrededor parece no acompañar.
Eso también es Aries, y también es la activación de ese grado 0.
Pero este puede ser un inicio violento. Es algo que no tiene forma aún, que ha querido materializarse durante tiempo. Un impulso que desarma lo creado, lo patea como quien ha armado un castillo de arena muy cerca de la orilla y lo ve desarmado por el mar creciente. No es un comienzo prolijo. Es un comienzo que irrumpe.
Ahora, entendiendo que tenemos un stellium de planetas transitando este signo, generando la activación nuevamente de ese grado 0, teniendo a Saturno y Neptuno en él que nos hablan del tiempo, de la entrega, de lo divino, quizás podríamos tener un vistazo entre la conjunción de estos planetas entre lo material y lo increado, acercándose la imaginación a la materia. O más bien, lo imaginado volviéndose imposible de seguir postergando.
Es necesario enfrentarnos al miedo a lo desconocido, a atravesar la puerta que nos lleva a aquello que buscamos manifestar. Después de todo hay algo de la materialización que comienza a aparecer aquí, luego de un tiempo en el que ha tocado cerrar ciclos.
Pero no hablamos de cerrar con la ligereza de un horóscopo de revista.
Sino de dejar de tropezar con la misma piedra, donde hemos sabido ver en qué situaciones nos fuimos metiendo, y tocará ahora empezar a comprender la ley de causa y efecto con mayor consciencia.
Aquello que hace años imaginamos, pensamos, soñamos, hoy aparece como posibilidad tangible, en un mundo que refleja los mismos miedos, inseguridades y caos que cada uno sostiene en sí.
Este es un tiempo donde la realidad se presenta cruda por momentos, sin capacidad de disfrazarla con ilusiones o ideales, pero buscando la manera de concretar esos ideales y sueños de un mundo mejor en el mundo que nos toca.
Quirón también se encuentra en este signo junto con Venus al momento de escribir esto, dando lugar a que aquello que nos ha aterrado, que nos ha hecho sentir diferentes, únicos, raros, también es aquello que nos da la potencia y la Visión. Mientras que tendremos también ingresando al signo y volviendo a activar este grado 0 a Marte y a Mercurio, que estarán todos en el signo al momento que se dé la Luna Nueva en Aries el 17 de abril.
Cada quien tendrá en su carta natal su punto 0 de Aries, teniendo o no planetas en este signo, o planetas que hagan contacto por aspecto a este grado puntual. De cualquier modo cada uno transitará también un pasaje en este momento, habiendo o todavía cerrando algo para atreverse a cruzar una puerta que hace tiempo ha estado allí, pero que no ha sido hasta este momento que hemos decidido mirarla e intentar abrirla para darnos cuenta que siempre ha estado abierta.
Por mi parte, si quisieras revisar conmigo tu carta, ese movimiento, interno o externo, que te empuja a cambiar de dirección, tomar decisiones y habitar nuevos espacios, te espero en la sesión de Cycle Map.




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