Diario de Astrocartografía: Experiencias en la línea de Venus AC
Para empezar este post me estoy tomando un vino, quizás podría asociarse a una experiencia venusina, en su dulzura, en lo placentero, y en la conexión con el disfrute por ejemplo de un sabor. Claramente el vino puede añadir el componente más dionisíaco de la experiencia de Venus, pero no voy a entrar en ese detalle ahora.
Hace unos meses estuve yendo y viniendo de mi línea de Venus a la cual estoy por volver en poco tiempo nuevamente, y las cosas que fueron sucediendo me parecen dignas de un guión que si lo hubiera escrito jamás hubiera salido de esta manera.
Distintas expresiones de lo venusino fueron manifestándose en este viaje, quizás primero debería entrar para quien no entienda en qué es Venus, cuáles son las experiencias y las asociaciones que se le atribuyen a este planeta:
"Venus es deseo y amor. Indica alegría, amistad, compañía, adquisición de bienes, compra de ornamentos, acuerdos en términos favorables, matrimonios, voces agradables, gusto por la música, canto dulce, belleza, pintura y mezcla de colores en bordado, teñido y elaboración de ungüentos. Produce inventores y maestros de estas artes, así como artesanos y comerciantes de esmeraldas, piedras preciosas y marfil."
— Vettius Valens, Anthologies
"Habrá fraternidad, amor y acuerdo entre ambos."
— Doroteo de Sidón, Carmen Astrologicum
Abū Maʿshar suma explícitamente: oro, plata, ropa, adornos, fragancias, música, danza, vino, miel y bebidas intoxicantes.
Por eso mismo, empecé este blog tomándome un vino, chiste aparte todo esto lo pude comprobar en las visitas que fui haciendo a la línea de Venus. Actualmente vivo en mi línea de Saturno AC, por lo cual tener momentos en la línea de Venus AC lo recomiendo ampliamente, sobre todo si tenés una carta nocturna.
Algo que siempre siento cuando llego a la línea de Venus AC es una fuerte conexión con mi lado artista, incluso cuando en mi vida queda relegado, sé que en esa ubicación puede volver a despertar de distintas maneras, ya sea a través de la pintura, de la escritura, de la fotografía, y también de la ropa o el estilo con el que elijo vestirme, me doy cuenta que en esta ubicación sentirme bien con lo que uso es más importante que en otras.
La primera vez que estuve en Edimburgo, ciudad que queda a 100km de la línea exacta de Venus, me compré un cuaderno para volver a escribir y hacer journaling, además de visitar lugares y disfrutar de la ciudad haciendo vlogs, fue un viaje que hice acompañada de mi pareja en ese momento.
La segunda vez que estuve allí, la visité con una amiga, hace unos meses, cabe aclarar que además la línea estaba viviendo una activación puntual de la luna progresada, por lo que pueden verse más eventos sincrónicos y activos con más fuerza.
Durante esta visita que era corta en principio, decidí comprarme un cuaderno para volver a pintar y unos lápices acuarelables. Al día siguiente me di tiempo para salir a pintar un rato en Princess Gardens, frente a la fuente nada más ni nada menos que de las musas, me senté pero me di cuenta que no tenía un fucking lápiz para hacer sketch, tuve que dar una vuelta y volví a sentarme. En ese mismo spot me encontré con un lápiz de grafito, como si hubiera sido un regalo de la misma Venus, aprovechándolo me puse a dibujar.
Hacía dos años que no dibujaba, y en ese mismo lugar aparecieron unos chicos a tocar en el parque, todas las canciones las conocía e incluso tocaron una de mis canciones favoritas, los sketcheé mientras hacían ellos su magia también. Cuando terminaron de tocar se acercaron a nosotras, y les regalé el dibujo. Desde ahí todo se desenvolvió de forma mágica.

Volví a Italia, donde me encontraba, y me di cuenta que quería volver a Edimburgo, no quería quedarme en Italia, estaba buscando una comunidad artística, ese mismo día un amigo me llama y me dice que él quería comenzar también una comunidad creativa, yo aún no le había dicho nada.
Vuelvo a Edimburgo para pasar mi cumpleaños, y conozco más personas del mismo grupo de estos chicos, todo empieza a ser pura sincronía, estoy con una amiga con la que hablábamos de líneas de tiempo y luego me junto en un café con uno de los chicos que me presenta más gente y uno de ellos me dice "bienvenida a la mejor línea de tiempo", salgo de ese café con la certeza de que tenía que estar allí.
Vuelvo a encontrarme con mi amiga y nos dirigimos a Calton Hill, me siento en un banco de forma azarosa y cuando leo la placa del banco decía "En memoria de Alan, esposo, escritor, compañero, su mujer Alma" y me largué a llorar, porque pensé cuántas personas pueden llamarse Alma en Edimburgo, is this some kind of joke?
Pasé mi cumpleaños allí, conocí gente, volví a conectar con la fotografía y fotografié uno de los gigs de los chicos que hacían música.
Me volví, pero quería seguir estando allá. Como si las cosas estuvieran desarrollándose en ese lugar para mí de alguna forma.
Llegó agosto y llegaba el festival de arte en Edimburgo y el Fringe, quería estar ahí, con un amigo logramos ir. Las sincronías no pararon, pasé los dos eclipses allá, y cada uno reveló temáticas distintas. En el eclipse que me caía en casa 6 en Leo, saqué fotos en un gig importante que tenía el grupo, y fueron esas fotos las que después me permitieron sacar otras fotos en uno de los shows del Fringe por contacto de un amigo. En el evento también ayudé a filmar, lo cual me dio lugar para terminar siendo parte del team del grupo, de pronto todo se desenvolvía con una rapidez increíble y sobre todo sin forzar, como si las oportunidades y las situaciones llegaran como magia.

Hubo otras sincronías. Cosas pequeñas, pero que fueron relatando y armando la experiencia del viaje, la sensación de sentirme parte, de comunidad, y no solo eso, también conecté con gente que ama el esoterismo, y me llevó por locales a ver piedras y mazos de tarot.
De alguna forma la experiencia venusina abrió mi contacto con el arte, la creatividad, la visión desde la fotografía y la escritura. Pero también me llevó a reconciliarme con partes que no sabía cómo conciliar en mí, donde la artista, la bruja, la astróloga, la vlogger, todas conviven y tienen su lugar, todas son importantes, todas son yo, aunque yo no sea todas.
La línea de Venus me mostró el arte, la belleza, el disfrute, la comunidad, la unión, la reconciliación.
Y también entiendo que hay cosas que pueden despertarse en el viaje y en momentos, pero si nos permitimos explorarlo en el tiempo, las experiencias se profundizan y se asientan de otras formas.
Esto es lo que significa activar una línea — no una teoría, algo que se vive en el cuerpo, en las coincidencias, en lo que se despierta sin que lo fuerces. En Astrocartografía Estratégica te enseño a leer tu propio mapa para que sepas, antes de viajar, qué línea puede abrirte algo así a vos.




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